Humildad

En ocasiones hablamos sin medir ni pensar las palabras

(Sembrando dátiles)

En un oasis perdido en un rincón del desierto, había un anciano arrodillado en el suelo junto a unas palmeras datileras.

Al rato, llegó uno de sus vecinos, un acaudalado tratante de camellos, que se detuvo a la sombra a descansar.

¿Qué tal , buen hombre, qué haces ahí con una pala en la mano y a pleno sol?, le preguntó acercándose a él.

Estoy sembrando dátiles, respondió el viejo sin dejar de cavar.

¡Dátiles?

Deja eso para otro y ven a tomar una buena taza de té conmigo, sugirió el acaudado vecino.

Pero el anciano declinó la invitación y siguió con lo suyo.

Perdona que insista,¿ cuántos años tienes ya?, continuó el vecino.

La verdad es que perdí la cuenta hace tiempo, 70, 80… respondió el pobre hombre.

«Veras, no quiero ser impertinente, pero hacen falta unos 50 años para que las palmeras crezcan y empiecen a dar los primeros frutos.

No creo que lo llegues a ver, concluyó el mercader de camellos.

Pero el anciano, lejos de desanimarse, le respondió: Comí los dátiles que otro sembró.

Y ahora soy yo el que, en su honor, los planto para los que aún no han nacido.

Y el camellero quedó tan conmovido con la respuesta, que entregó al anciano una bolsa de monedas para agradecerle esa gran lección……Fin……

En ocasiones la vida nos sorprende mucho y aprendemos con humildad y en verdad el orgullo nos hace artificiales pero la humildad nos hace reales

Que estén todos bien. Un abrazo virtual

canariona _ c s r

La hipocresía de las personas que amamos:)

Aqui les dejo este triste cuento

Real en la vida en muchas ocasiones. Puesto que la avaricia de algunos seres humanos nos deja helados sin palabras y con mucho dolor.

>>>El hijo hipócrita><>

Había una vez un padre muy mayor que tenía dos hijos.

Uno de ellos era muy bondadoso, mientras que el otro sólo había demostrado interés por su progenitor cuando necesitaba algo de el.

Llegó el día en que el anciano,viendo la muerte cerca,hizo testamento en un pliego de papel,señalando que el 80% de la herencia fuera para el hermano bondadoso y sólo el 20% para el otro.

Un día sin querer el papel se le mojó y el anciano se contrario pues su deseo no era visible, ni se leía bien el nombre de los hijos.

Llegó el día de la muerte del anciano y el hijo egoísta fue al juez para decirle que a él le había dejado el 80% de la herencia porque había sido un hijo modelo con su padre.

El juez no sabía qué decisión tomar,así que prefirió esperar porque no veía el asunto nada claro.

El día del entierro el hermano bondadoso caminó en silencio, sufriendo íntimamente su dolor, mientras que el otro lo hacía dando gritos desgarradores para que los asistentes creyeran que sufría mucho.

Cuando el cadáver fue puesto sobre la lápida funeraria las lágrimas del hermano bondadoso se convirtieron en pétalos, sin embargo las del hermano hipócrita y egoísta, en piedras.Fue ahí cuando el juez tomo su decisión.

Esto nos enseña que no hay hipócrita que no quede expuesto antes o después Fim……………………..

La verda que la vida no dejará nunca de sorprendernos y todos los días estamos aprendiendo de ella.

que tengan un bonito viernes y esten todos bien os mando un abrazo virtual

con cariño; Carmen Csr